Hace 10 años que Berenice Calderón (maestra de química) nos regaló unos dulces con una nota. No fue para todo el salón, solo para sus ‘preferidos’.
Hace poco me la encontré afuera de un Bancomer y la asusté al levantar a su bebé como si me lo fuera a robar, y me dijo: “¡Tenías que ser tu! Aun te sueño Rubén, cómo me dabas lata… ¿Cómo está Fer?”